lunes, 15 de agosto de 2011

Cosas que me gustan de Madrid (III)

1. Las Cuatro Torres.
2. El Bernabéu.
3. Contemplar la M-30 desde cualquiera de los pasos elevados que la atraviesan.
4. El Retiro.
5. Templo de Debod.
6. Excalibur.
7. Circular en moto por la ciudad con el calorcito.
8. Taberna Los Gatos.
9. Los Austrias.
10. Cuartel del Conde-Duque.

sábado, 13 de agosto de 2011

Cosas que me gustan de Madrid (II)

1. Que la gente va a su puta bola (aunque hay una vertiente de esto que no me gus).
2. El Rayito.
3. La estética propia del centro, balconcitos típicos incluidos.
4. Neptuno.
5. El géiser de la Casa de Campo.
6. El Parque de Berlín.
7. La fuente que hay en la Plaza de la Virgen de Guadalupe.
8. Las Vistillas.
9. El Matadero.
10. El Teatro Alfil.

Cosas que me gustan de Madrid

1. El cine en V.O.S.
2. Die Filmoteken.
3. El edificio del Círculo de Bellas Artes.
4. El olor a napalm por las mañanas.
5. La cantidad de mujeres (interesantes o no) que quieren follarme.
6. Espe.
7. Que la noche termina cuando uno quiere (mmmmm, vale, eso era antes).
8. El mejor alcalde, el Mongo.
9. Que viene el sustituto de Pope (Ratzinger-Z).
10. Las fiestas populares, sobre todo La Columba.


martes, 19 de julio de 2011

Sin energía

Sobre todo para escribir, más aquí, donde la visceralidad es la norma.

Me agota explicar lo que pienso, hilarlo, maquillarlo para que quede bonito. De ahí que haya incumplido mi intención de escribir más aquí. Muchas cosas han ocurrido en el mundo desde que no paso por mi rincón, algunas muy importantes. Héctor dice que en breve estaremos a hostias por la calle, no sabe en cuánto tiempo, quizá décadas, pero no le cabe duda de que lo veremos.

Acojona, ¿eh?

jueves, 21 de abril de 2011

Pep, Cris, Mou y otros chicos del football

EL HOMBRE DEL PLAN

Mou no se esperaba, allá por el mes de noviembre, que el Barça le fuese a meter cinco en el Camp Nou. Ni de lejos. Sabía de la superioridad de los de Pep pero confiaba en que no era tanta.

Mou sabía cómo ganar al Barça, ya lo hizo la temporada pasada con el Inter en semifinales de Champions, aun cuando en la primera fase parecieron no enterarse de qué iba la película y cayeron, eso sí, con menos ruido que el 5-0.

Estoy convencido de que no se ha olvidado ni un solo día del varapalo de Barcelona; tanto que cuando vio cómo el destino los emparejaba cuatro ocasiones en menos de un mes esbozó una sonrisa, imaginaria, pero sonrisa.

En la vida, en el deporte y, por tanto en el football, hay que gente que tiene un plan y otra que no, eso se ve enseguida. El pasado verano, un neerlandés de pelo blanco y traje gris, que responde al nombre de Bert Van Marwijk, salía al césped del Soccer City con la mirada del que tenía un plan, y casi nos deja sin Mundial. Mou, los días anteriores al Clásico de Liga, desprendía el mismo tipo de mirada; después, viendo el desarrollo del partido, nadie lo hubiese jurado pero resulta que el plan de Mou era a cuatro tandas.

No creo que tirase la Liga, o que tratara de no ganar adrede, pero estoy seguro de que el partido del sábado fue, simplemente, la primera parte de un diseño que consta de cuatro fases. La primera consistió en despistar al personal. El Barça pensó que anoche saldría a esperarles en la cueva porque si en el Bernabéu no jugaron a morder, menos lo iban a hacer fuera de casa y, casi se llevan tres en el primer tiempo. Con ese estilo del sábado consiguió, además de engañar al contrario pensando en Mestalla, que sus jugadores no se cansaran en exceso al replegarse atrás, que saliesen del Bernabéu moralmente reforzados con vistas a los siguientes encuentros (salvo Íker ninguno parecía tener demasiada lástima por haber perdido la Liga), y se reafirmó en la idea de mantener a Pepe en la media (aunque ayer jugó de interior en lugar de mediocentro).

Es cierto que en el plan de Mou, anoche, contaba con haberse ido al descanso con algún gol de diferencia, pero es que los planes no siempre salen bien.

SIN OTRAS OPCIONES

¿Y Pep? Él y los suyos tienen siempre la misma idea de cómo debe ir la obra; cuando les sale (casi siempre) son los mejores con diferencia, pero cuando alguien consigue que se atraganten parecen tipos que se acaban de juntar para jugar una pachanga contra profesionales. No saben jugar a otra cosa, ni como recurso por si falla la opción A.

El Madrid, sin embargo, y los equipos de Mou por ende, parece que controlan la posibilidad de jugar de varias maneras, sin menoscabo de su confianza propia. Pueden dominar los partidos contra equipos inferiores y, dejarse dominar por uno superior como es este Barça, sin que ello les afecte en demasía. Ya saldrán al contraataque, y vaya que si salieron.

ESE PORTUGUÉS...

Uno de los mensajes de los oyentes en Tiempo de Juego decía que siendo Semana Santa el pase de gol solo podía ser de Di María y el gol de Cristiano, gracioso.

CR7 es un tipo al que no quiero en mi equipo: va a su bola, es un chuleta, recrimina constantemente a los compañeros, en el Madrid es poco solidario en el campo y, siempre se diluye en los partidos importantes. Anoche, sin marcar diferencias durante la mayor parte del encuentro, es cierto que en la prórroga parecía más fresco que cualquier otro y además de enviar un tiro cerca del palo tras ganar en carrera a dos defensores marcó un golazo tremendo, que fue bastante más que lo que hicieron Xavi, Iniesta, Messi y Villa juntos, mmmm, me he pasado, ¿no?, pero más que Villa y Messi juntos sí y casi Iniesta.

Cabrían muchos más análisis pero no quiero desgastarme ahora que vuelvo por aquí, ya que he dejado Suite de lado. Restan dos partidos de máxima intensidad, espero que de alguno salgan a tortas, que siempre es gracioso. Tengo curiosidad por ver si Mou inventa algo nuevo; lo haga o no seguro que forma parte de su plan.

miércoles, 20 de abril de 2011

Pasado

Hay veces que el pasado te golpea por sorpresa, sin esperarlo. No sabes por qué se te despierta en el cerebro algo de otro tiempo, sin que en teoría haya espoleta alguna que lo dispare, pero ocurre.

Otras veces sí hay espoleta o gatillo, sucede algo que te transporta al pasado, incluso al no vivido por ti, pero que te afecta. De eso habla "Incendies", la maravillosa película que escribe y dirige Denis Villeneuve, canadiense, supongo. También habla de otras cosas, importantes todas pero me quedo con la manera de hacerlo. En medio de una historia terrible no se deja llevar por lo fácil, por el melodrama, sino que sabe transitar por el camino de la sobriedad, de lo no gratuito, cuestión que el espectador agradece porque suficiente crudeza tiene ya la película sin tener que recurrir a nada más.

Y la final de Copa dentro de hora y tres cuartos. Eso también me golpea el cerebro.

domingo, 6 de marzo de 2011

La tabla de surf

Acudo a mi cita-blog con algún mes de retraso dado mi nivel de ocupaciones varias que me han hecho abandonar este acogedor reducto de opinión, mayormente la mía.

Quizá estaba esperando algún motivo que se hiciese merecedor de inaugurar el año-blog. Hoy he tenido la sensación de que ya lo tenía: se me ha roto la tabla de surf.

La miro y remiro, no parece que tenga nada. Trato de seguir a mi otro colega surfero y nada, incapaz de coger una puta ola; él, mientras, a tomar por culo, deslizándose, fluyendo como un condenado.

¿Y si no es la tabla? No la veo rajada por ninguna parte, debería barnizarla, sí, pero me da una pereza... La temporada no acompaña, aguas frías, digo yo.

Se me ha jodido la tabla de surf, o no.

jueves, 9 de diciembre de 2010

Gris

Hoy me he sorprendido alegrándome al descubrir esta mañana que el cielo estaba gris, que lloviznaba, que las nubes cubrían las vistas desde mi ventana. Quizá me reconfortaba la sensación porque me parecía estar en cualquier otro país de Europa. Me da que tengo demasiadas ganas de irme unos días por ahí fuera, lástima no poder hacerlo.

Puede que sea porque hay ciertas ocasiones, cuando uno no es que esté deprimido pero sí gustoso de estar encerrado en su burbuja de intimidad, que si sale el sol teme que tal burbuja ceda al calor de su luz y salte por los aires dejándome sin protección.

Ahora supongo, al escribir reflexionando sobre ello, que mi sensación matutina era una mezcla de ambas. Espero que siga así este día gris de diciembre: europeo y protector.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Clásico

Breve, concisa, sintética pero para los que gustan de las significaciones numéricas importante: ésta es la centésima entrada de esta abertura directa a mi corazón. Qué mejor que dedicarla al partido de partidos, al que me tiene en vilo desde hace unas horas, a ese Barça-Madrid de esta noche.

Tengo la impresión de que se va a cumplir aquello de "vísperas de mucho, días de nada" pero espero que mi sensación sea errónea y tengamos un partidazo.

Apuesto por el Barça porque desde que está Pep suele imponerse en los momentos clave, en los importantes no falla, salvo la temporada pasada contra el Inter de Mou, pero aquel Inter estaba más cuajado que este Madrid. Además Cristiano se arruga en los partidos de verdad.

Espero también equivocarme con mi pronóstico, para qué vamos a ocultar la verdad.

lunes, 18 de octubre de 2010

Inmutabilidad

Llevo algún tiempo dándole vueltas a un asunto interesante, al menos para mí. Me he percatado de que la primera parte de mi vida la pasé creyendo tácitamente (en ningún momento recuerdo que me parase a pensar en ello) que ciertos aspectos eran inmutables: amigos, comportamiento de los mismos, modo de ver la vida, relaciones familiares, "status" social, cualidades personales y algunos más que tampoco merecen más detenimiento.

En buena medida uno se agarraba a esas cuestiones que parecían fijas, seguras, en unos tiempos en que todo muta cada vez más rápidamente, en un mundo más incierto (a tal respecto recomiendo leer Tiempos líquidos de Zygmunt Bauman), con la intención de tener referencias claras a las que acudir cuando la aceleración del universo se hace insostenible.

Pero no, no sirve de mucho agarrarse a nada pues (alguno pensará que ya era hora) he descubierto que no existe nada inmutable. Todo, absolutamente todo, es susceptible de variación. Cambian los amigos, incluso esos que renegaban de mil cosas ves que se las van tragando una tras otra, de hecho bastantes dejan de serlo realmente aunque subsista cierto vínculo porque cambian las afinidades; se van unos pero se encuentran otros; varía el modo en que se afronta la existencia, para bien o para mal, en fin, el cambio es la constante.

El paso del tiempo, que a medida que se van cumpliendo años, nos parece más rápido colabora a hacer más veloz la percepción que tenemos de los cambios a nuestro alrededor por lo que se acentúa la sensación de mutabilidad de lo que nos rodea e, incluso, de nuestros sentimientos. En tal contexto el concepto clave creo que es el de adaptación, al menos si se pretende sobrevivir de manera sólida en este universo cambiante.