sábado, 1 de mayo de 2010

Protoguión

36. EXT. CEMENTERIO DE LA ALMUDENA - DÍA

Charli y Silvestre (sin equipaje) frente a la tumba del padre de Silvestre. En ella se lee que murió en 1997. Silvestre más adelantado sumido en su dolor y pensamientos.

CHARLI
Lo visitaba siempre que podía pero nunca se acordaba de mí. Me encargué del entierro lo mejor que supe. Quería haberte avisado de su muerte de alguna manera pero no tenía dónde. El dinero que enviabas venía sin remitente, pero eso ya lo sabes. Una vez que empezaste a mandarlo siempre era más del necesario; con él pagué el entierro, el resto lo tienes metido en una cuenta por si volvías o te hacía falta. ¿Sabes cuánto hay? ¡Una pasta, colega! ¿De dónde lo sacabas?

SILVESTRE
De vender mi alma. Quiero que te lo quedes y no admito protestas. Si todo va bien voy a tener muchísimo más dentro de unas semanas.

CHARLI
No lo necesito.

SILVESTRE
¿Qué te he dicho? Nada de protestas.

(Pausa)

Gracias por haberte ocupado de él.

Charli se encoge de hombros.

miércoles, 28 de abril de 2010

Subtexto

Es uno de los conceptos más importantes, si me atengo al número de veces que lo he oído en los últimos meses y la relevancia que le dan las personas a las que se lo escucho, que debe asimilar un protoguionista.

Busco la palabra en el diccionario de la RAE, ¡maldición, no viene! ¿Acaso es una palabra vacía de contenido, un término sin significado, un mito, una entelequia? No puede ser, la escucho constantemente: subtexto, subtexto, subtexto.

Paro, medito, reflexiono, doyme cuenta: subtexto soy yo.

Ecuación: "Je t'aime... moi non plus" x 2 + cd = ¿subtexto?

Solución: Pues depende.

miércoles, 14 de abril de 2010

En clase

Vacas. Far West. Reloj. París. Montmartre. Un jinete que cabalga. Pistolero espera en mita de la calle. Más vacas. Otro reloj. Pintores en Montmartre. Ladrones de guante blanco. Una mujer tiene una cita, mientras espera, desespera. Otra baila con siete velos. Una cobra sale de un cesto al ritmo que le marca la flauta. Cuenta atrás. Mecanismo de una bomba. ¡Que paren el reloj!

viernes, 9 de abril de 2010

Agotado de esperar el fin

Hace unos meses deseaba fervientemente que se acabara el mundo en 2012. En realidad quería que terminara enseguida pero como todo apunta a ese año era en lo que pensaba. Últimamente, no sé cuándo empezó a gestarse el cambio, he comprobado con cierto asombro que no tengo tan claro tal deseo, incluso, puede que haya desaparecido, al menos por el momento. Está bien porque ya me encontraba agotado de esperar el fin.

Todo tiene su parte negativa. Ahora que me vuelve a apetecer vivir algo más de tiempo, quizá por una extraña premonición de que va a estar bien lo que me espera, probablemente sea el fin del mundo en 2012 de verdad, más que nada por aquello de joderme.

Así es la vida, al menos la mía.

viernes, 12 de marzo de 2010

Peluquero

Todavía estoy perplejo. Ayer fui a la peluquería, una mixta con bastante personal, a que me cortasen el pelo. La última vez ya fui a la misma y aproveché para teñírmelo (esto lo explico porque después será necesario saberlo). Tras una breve espera vino a atenderme uno de los empleados. Le expliqué que lo quería corto y demás. Hasta aquí todo normal, lo que me dejó helado fue lo que vino a continuación.

Justo antes de empezar con el corte el peluquero me avisó de que tenía que cobrarme más del precio normal. Le pregunté que por qué y me vino a contestar que dado que mi cabeza es bastante grande perdía más tiempo conmigo que con cualquier otro cliente de medidas más comunes y por tanto debía pagar 15 euros en lugar de los 9,95 que es la tarifa habitual. Obviamente me quedé bastante flipado e incluso por un breve instante pensé que era una broma pero se notaba que me lo estaba diciendo totalmente en serio. Uno sabe que es cabezón y en el colegio, de vez en cuando había alguno que me lo recordaba, de hecho ni me importa, pero una cosa es que te lo digan y otra que pretendan hacer negocio a costa de mi testa.

Anonadado como estaba en lugar de irme o mandarlo a tomar por culo, todavía no sé por qué, entré en un debate estúpido. Le expliqué que hace dos meses no me cobraron más por cortármelo y, es más, teñírmelo, con la cantidad de más de tinte que debieron de emplear en relación con otros clientes. Me contestó que no sabía puesto que él no estaba aquel día e insistió en que o pagaba los 15 euros o no había corte.

Tras discutir un rato con él me dirigí a otra empleada que se dedica a recibir a los clientes y colgarles los abrigos que estaba al tanto de nuestra conversación. La recordaba de la vez anterior y le hice ver que aquello no tenía sentido, que le dijese algo a su compañero. Ante mi incredulidad creciente se limitó a contestarme que no era asunto suyo, que lo solucionase con su colega.

Tras cinco minutos de surrealismo supremo decidí irme, obviamente, con la misma cantidad de pelo con la que había entrado y sin desembolsar un solo euro sintiéndome realmente extraño, eso sí, por ser cabezón.

viernes, 26 de febrero de 2010

Lista para Saint-Denis

El próximo miércoles jugamos en el estadio de Saint-Denis contra Gabacholandia un amistoso de preparación para el Mundial, obviamente. Hoy el charro ha dado los veintitrés convocados que son los que siguen:

Iker, Reina, Diego López.
Ramos, Arbeloa, Capdevila, Albiol, Piqué, Puyol, Marchena.
Busquets, Senna, Alonso, Cesc, Xavi, Iniesta, Silva, Mata, Navas.
Torres, Villa, Güiza, Negredo.

Son los mismos que anticipé en una entrada anterior como casi definitivos para ir a Sudáfrica. En ella realicé una acotación opinando acerca de las dudas del salmantino sobre tres de los jugadores convocados.

Las dudas que veía en el seleccionador eran Marchena, Navas y Negredo:

Según deduje de una entrevista que le hicieron hace poco Marchena va seguro porque le sirve también para el medio campo en un momento dado.

El problema de Navas para no llevarlo era el psicológico porque como jugador es extraordinario y no hay muchos como él en todo el Mundo. Parece que el problema está solucionado, así que va también.

Y en último lugar Negredo. Pensaba que según están ahora de forma él y Llorente iba a ir éste, pero no. Ha dicho Del Bosque en la presentación de la convocatoria que miran al largo plazo, no tanto al momento puntual de un par de partidos, aunque la referencia era general, no exclusiva de este puesto. Conclusión: Tengo la impresión de que Negredo le pasó por la izquierda a Llorente en el partido de Bosnia y otro que hubo de clasificación en la misma semana y, le va a costar recuperar el puesto. Además de la posible duda entre estos dos jugadores, yo creo que se está planteando incluso llevar para esta plaza un centrocampista de banda.

jueves, 18 de febrero de 2010

Madrid ist Bremen

Una extraña idea rondaba mi cabeza las últimas semanas: no estamos en Madrid, sino en otra parte de Europa y no nos hemos dado cuenta. Con la tregua que nos dio este invierno poderoso a principios de la semana pasada abandoné la que, en principio, parecía una peregrina (según la acepción número cinco del DRAE: Extraña, especial, rara o pocas veces vista) idea, pero tras el recrudecimiento del asunto estos últimos días ya no tenía dudas: esto no es Madrid, es Helsinki.

Claro, que pensándolo bien, en Helsinki nieva todo el invierno sin parar y no se acercan a 0ºC en tres meses. ¿Entonces dónde coño estamos? Porque en Madrid, ni de coña. Y si es así, ¿por qué parece esto Madrid?

Vayamos por partes, como dijo la actriz porno. Dado que la opción de Helsinki la descarté en cuanto pensé en ello seriamente me asaltó la idea de que quizá estábamos en algún punto de la Europa septentrional pero en un paralelo inferior al de la capital finlandesa. ¿Copenaghue, quizá? Miré las temperaturas de los últimos días allí y también si llovía o nevaba. Más frío que aquí y más precipitaciones, además del cielo cubierto constantemente. Un poco más abajo, Frankfurt, tampoco cuadraba con lo que viví esos días. Y, mira por dónde me dio por mirar Bremen, no sé todavía por qué, dado que está más al norte que la ciudad del Main y por tanto esperaba temperaturas más bajas.

Al principio asistí perplejo a la coincidencia de clima de la semana en cuestión, luego descubrí que sus temperaturas y precipitaciones durante este invierno han sido calcadas a lo que yo, suponiendo que estaba en Madrid, llevo viendo desde noviembre. La conclusión, obvia, estamos en Bremen. Estamos, no estoy, estas cosas no van y le ocurren a una sola persona, aunque sea por pura estadística, ¿no?

Una vez solventado tal enigma me dediqué a pensar por qué tenemos la sensación de seguir en Madrid, de por qué vemos las torres Kio, Atocha o el Manzanares, el campo, no el río y todo lo demás como si de verdad estuviésemos en el Foro.

Parto de que, obviamente, somos nosotros las personas las trasladadas, porque a nadie se le ocurre que han cambiado de lugar una ciudad entera con todos los edificios, fuentes, estatuas, parques, autobuses, metro, etc., algo de locos y, ¿dónde estaría Bremen en ese caso, en el sitio de Madrid? No, por el clima, no es de allí. O igual la han puesto en otra parte, no, no cuadra.

Se me ocurren, pues, dos teorías:

1. Arranca de otra que me relataba un colega días atrás: el mundo se terminó hace cinco años pero todavía no nos hemos dado cuenta. Si esto es así, está claro que es más sencillo que nos hayan llevado a todos a Bremen y aún no nos hemos enterado.

2. La que yo pensaba, antes de reparar en lo del párrafo precedente, es que por algún método que desconozco alguien o algo o lo que sea nos trasladó a Bremen sin que nos enterásemos y por medio de otra historia rara que también ignoro se nos hace ver y sentir Bremen como si fuera Madrid, lógico.

viernes, 15 de enero de 2010

La lista del charro

Hace unos días, al hilo de un comentario que escuché en la radio, me dio por pensar qué lista llevará Del Bosque a Sudáfrica. Obviamente todo dependerá del momento de forma en que lleguen algunos jugadores de los que no son fijos.

Creo, por lo visto hasta ahora, que llevará tres porteros (de perogrullo), siete defensas, un par de ellos, mínimo, que puedan jugar tanto de central como de lateral, nueve centrocampistas y cuatro delanteros.

A día de hoy la lista en la que creo que piensa Del Bosque sería la que sigue después. La interrogación indica los jugadores sobre los que creo que duda:

Iker, Reina, Diego López.
Ramos, Arbeloa, Capdevila, Albiol, Piqué, Puyol, Marchena?
Busquets, Senna, Alonso, Cesc, Xavi, Iniesta, Silva, Mata, Navas?
Torres, Villa, Güiza, Negredo?

Creo que Marchena no le convence del todo pero no ve otro mejor que llevar y en un momento determinado lo puede poner en el medio campo en caso de necesidad.

A Busquets y Senna los considera imprescindibles, pero lo de Senna depende de si se recupera totalmente de la lesión y alcanza su nivel de juego anterior.

Si Navas puede ir por sus problemas de ansiedad, está claro que va porque está que se sale y Del Bosque quiere tener alguien que pueda dar otras opciones al juego y pegarse a la banda, sobre todo si los partidos se atascan.

Y Negredo se lo va a tener que jugar con Llorente, o bien, a lo mejor termina metiendo otro extremo y dejando al cuarto delantero en casa.

Pero si tengo que apostar, lo hago por la lista anterior.

La mía, por el momento de forma en que están ahora mismo es ésta:

Iker, Valdés, Palop.
Ramos, Arbeloa, Albiol, Piqué, Puyol, Capdevila, Marchena.
Busquets, Senna, Alonso, Xavi, Iniesta, Cesc, Silva, Mata, Navas, Pedro.
Torres, Villa, Güiza.

sábado, 9 de enero de 2010

Eléctrico e intenso

En pocas ocasiones somos plenamente conscientes de asistir a un momento o acontecimiento histórico o, cuanto menos, realmente importante. Más aún si dicha importancia atañe al resto del Planeta. Pues tal cosa viví ayer, quién lo diría, viendo la tele. En una pausa publicitaria contemplé cómo Renault anuncia que apuesta por el coche eléctrico, desde ¡YA! Me pareció increíble, más cuando el anuncio no lo descubre hasta el final, porque habla de avances, ecología y mandangas similares que hoy día ves en cualquier publicidad de vehículos y, me dejó impactado. Precisamente, me dejó con la sensación de haber asistido a algo histórico de verdad.

En otro orden de cosas, ayer también, fue un aniversario histórico, siento la redundancia pero no encuentro mejor palabra para calificarlo, el noveno, concretamente, de mi llegada a la villa de Madrid. Reflexionando sobre ello me dio por echar la vista atrás, y, ¡joder!, me percaté claramente de lo intensos que han sido estos nueve años; diría que equivalen a dieciocho o veinte de los anteriores o de la vida de casi cualquier otra persona. ¡Que siga la juerga! O no.

domingo, 3 de enero de 2010

Otro año más, otro año menos

Ya hemos llegado a 2010. Para alguien a quien el hecho de haber cambiado un número de año por otro no le resulta más especial que pasar de lunes a martes, de las cinco y veinte a las cinco y veintiuno o cambiar de autobús (esto suele ser más trascendente), por cierto, qué manía tan estúpida tenemos los humanos de ir etiquetando todo con números y palabras (estilos musicales, por ejemplo), no debería representar absolutamente nada tal cambio.

Pero, fíjense por dónde, en este caso sí que me afecta; no el cambio del numerito en sí, sino lo que conlleva: el principio del fin de la espera, la activación irrevocable de las ilusiones, la ineludible cercanía de la meta. Ya era hora, ¡estamos en año de Mundial! ¡Y somos favoritos de verdad por primera vez desde que vivo! ¡Oeoeoeoeoeooeoeoeoe!

Se hace larga la travesía que va de un Mundial a otro, la Eurocopa ayuda con su parada a mitad de trayecto, pero es demasiado camino. No obstante, aun con lo vasta que es la espera recuerdo muy bien bastantes cosas del último, el de Alemania cabezazo de Zizou aparte, sí Zizou, del que se decía en la prensa amarilla española que estaba viejo y lo íbamos a mandar a casa; también del anterior, el de Japón y Corea más allá del peinado de Ronaldo (el maravilloso gordo, no Cristiano) o la triste actuación de España que no pudo eliminar a unos hombrecillos corredores, aunque estuviesen Al Ghandur y sus jueces de línea de por medio, pero de éste tengo menos información almacenada porque tampoco vi demasiado (se aliaron mi trabajo de entonces, cierto desorden en mi vida y la patética Antena 3); recuerdo nítidamente el de Francia, maldita Nigeria, precioso París, por supuesto el de Estados Unidos, regreso de Baresi para jugar la final, el golazo de Gica, y el trinomio Sandor Puhl+Tassotti+Roberto Baggio (grande Baggio, grande).

Si siguiera echando la vista aún más atrás me daría cuenta de que también recuerdo Italia '90, el peor que he visto nunca y de donde pocas historias merecen la pena rescatar, porque lo de Michel tuvo guasa, ¿y el penalti de la final? México '86, ¡qué gozada!, el gol de Michel, el penalty de Eloy, ¡puta mierda!, pero sobre todo, ¡Diego, Diego! La memoria me alcanza solo hasta el nuestro, el del año 82 con la policía vestida de marrón, todo llevaba la imagen de Naranjito pero lo mejor era la serie que repasaba la Historia de las anteriores ediciones (sería un regalo estupendo si alguien pretendiese hacerme alguno), el empate a uno contra Honduras, Zico, Sócrates, Eder..., la cadera de Schumacher impactando contra la cabeza de Battiston, Rossi, Paolo Rossi y también, por qué no, el viejo Sandro Pertini.

Hasta ahí llegan mis recuerdos de lo que vi en su momento. Obviamente sé que en el 1978 Argentina ganó su Mundial con un estelar Mario Kempes, aunque comprasen el partido contra Perú, pero eso lo sé porque lo vi tiempo después en programas de televisión. Un amigo de mi misma edad sí que se acuerda de esa edición. Fue su primer Mundial de verdad porque para el de la RFA ya habíamos nacido pero va a ser que no recordamos nada.

Sin pretenderlo de entrada he hecho una especie de repaso nostálgico. Aunque ya sabía lo importante que es un Mundial escribiendo los anteriores párrafos he sido más consciente aún porque me he dado cuenta de la cantidad ingente de recuerdos que guardo de ellos, recuerdos nítidos, inequívocos. Solo se recuerdan así los acontecimientos que van marcando nuestras vidas o, al menos, los que consideramos importantes y, sí, para mi un Mundial lo es. ¡Joder!, me emociono y todo, claro que tengo todavía una ligera resaca de M (no de Mundial) cuestión que seguro ayuda a que me afloren este tipo de sentimientos.

Sobra decir que daré un poquito la lata por aquí con esto que se avecina.

Hordas futboleras, ¡¡enhorabuena!!